El Altaveu cierra por todo lo alto, una 30ª edición que ha rendido homenaje a La Voz

El festival Altaveu cierra hoy su 30ª edición con un balance muy satisfactorio, con la consolidación de un modelo de festival orientado al descubrimiento de bandas e intérpretes, iniciado el año pasado, con la llegada del periodista musical Jordi Turtós como nuevo director artístico del festival. Desde la dirección artística la trigésima edición del Altaveu se contempla como un éxito rotundo en diferentes aspectos. En primer lugar, el espectáculo ‘Alça la veu’ (Alza la voz). Esta idea que se inició el año pasado de hacer producciones propias, ha demostrado que puede ser el mejor aglutinante de cara, no sólo a la opinión pública sino también en la ciudad. Estas producciones son un reflejo de la singularidad de un festival que ofrece propuestas musicales fuera del contexto pre-fabricado que existe en los festivales al uso, sin olvidar además, que se trata de un evento público, que es debe a la ciudad, ya que la actividad se hace con dinero público. Es por ello que este modelo també busca profundizar las complicidades del festival con los operadores musicales locales (músicos, productores, escuelas de música, etc.).

El espectáculo ‘Alça la veu’ ha sido un éxito de crítica y de público. Desde un punto de vista en el que se ha podido demostrar la intensidad de la necesidad de hacer de La Voz un instrumento, recuperarla entre todos como un instrumento, no solamente de creación, sino también de convicción, de actitud. En este espectáculo único han participado músicos locales como Dolo Beltrán, y de la escena nacional como María Arnal i Marcel Bagés, Quimi Portet, Enric Montefusco, Rupert Ordorika, Roger Mas, Núria Graham, Paula Valls, y Judit Neddermann, entre otros. Ha sido un espectáculo en el que la libertad creativa se ha unido a una llamada por la libertad de expresión.

Por otra parte, el cartel ha mirado más que nunca hacia Sant Boi. Aparte del ‘Alça la veu’ también destacó Sant Boi Urban Dance, el cual fue todo un éxito el segundo día en la Plaza del Ayuntamiento. Jordi Turtós, director artístico de Altaveu comenta: “Cuando implicas a la ciudadanía e invitas a la gente de fuera para darle forma a una idea enmarcada en una ciudad como Sant Boi, estas cosas funcionan. Y ganas la complicidad de los vecinos, así como la de estos ciudadanos a los que te diriges”.

A nivel musical, Trau ha sido una de las bandas emergentes más interesantes. Los sanboyanos junto con Brighton 64 concluyeron la edición de este año de una manera muy brillante. En medio, revelaciones y descubrimientos, como el caso de Morgane Ji, la cantante de la isla de Reunión, o BOYTOY, un cuarteto femenino de Nueva York, que hizo bailar al público presente en Can Massallera, y sin olvidar la valía sobre un escenario de los The Zephyr Bones, que las apoyaron en una noche de power pop realmente brillante. Y en cuanto a Cal Ninyo, otro descubrimiento fue Anna Ferrer, con una voz maravillosa, procedente desde Mallorca, con un repertorio que reivindica precisamente la fuerza de la expresión popular, de la voz popular y de la tradición. Y siguiendo esta misma línea estuvo la actuación del Vieux Farka Touré, con en una dimensión muy emocional. En la segunda jornada, en esta misma sala fueron Ferran Palau y El Petit de Cal Eril los que mostraron la excelencia de sus propuestas musicales.

A lo largo de los tres días de programación, el festival se ha convertido, más allá de la música en directo, en un evento dedicado a la cultura musical en un sentido amplio, con varias secciones paralelas que nos acercan al hecho musical desde otras perspectivas, siempre sugerentes y estimulantes. Los espectáculos ideados para un público familiar han funcionando perfectamente, como ‘De Vilaboi Federico’, dirigido por Angel Dorado, y que también ha sido una producción de la ciudad. También la Feria del Disco, que ha sido un éxito, las charlas, el mini ciclo de cine que se hace en colaboración con el In-Edit, con los documentales sobre Maria Callas y Rumba 3. En definitiva, el festival continúa creciendo en torno a una idea muy clara: la búsqueda de su voz en un mundo con una cierta saturación de festivales, y a la vez dentro de una oferta pública, que se hace con dinero público, y que va dirigida, en primer lugar, a la ciudad; y en segundo lugar, a toda la comarca y su entorno geográfico, que puede sentirse apelado, y a la vez, invitado a hacer uso de su curiosidad. Turtós valora así, que ha supuesto este Altaveu tan especial: “En definitiva, ha sido una magnífica trigésima edición, la hemos hecho siempre mirando, y reflexionando sobre lo que ocurre hoy en día y sobre todo, mirando hacia el futuro. Esta 30ª edición nos demuestra que el festival Altaveu tiene mucho futuro por delante todavía”.

 

DESCARGAR NOTA DE PRENSA

DESCARGAR IMÁGENES

DESCARGAR IMÁGENES DE LA PRIMERA JORNADA (fotos de Cristina Diestro)

DESCARGAR IMÁGENES DE LA SEGUNDA JORNADA (fotos de Cristian Diestro)