Como en toda buena historia de amor, la gestación de ISABELYLUIS Comunicación surgió de un flechazo con una idea. Así de simple. “Ella”, la más deseada, la que tanto cuesta encontrar, apareció ante nuestros ojos, y de repente todo cambió, tomó sentido y nos abrió un camino que ni tan siquiera esperábamos. Todo empezó en un mes de agosto, ese momento del año en el que uno se da al descanso, lejos del estrés laboral y de la rutina diaria. No esperábamos mucho de esas vacaciones: hacer alguna que otra escapada, aprovecharnos de la proximidad de la playa para darnos algún chapuzón, pues vivimos en Barcelona, quedar con los amigos para tomar cañas y quejarnos del calor, y leer best sellers en la sombra de algún árbol en la piscina. Y en medio de toda es “actividad”, intentar encontrar un instante para hacer balance de la vida.

Y sin querernos dar cuenta, pasó.

Todo empezó con una charla en el Vinilo, bar donde es fácil encontrarnos, y que, caña en mano, siempre nos ayuda en nuestras mejores reflexiones. Estábamos haciendo un repaso al pasado reciente y al futuro inmediato, cuando “Ella” nos interrumpió para presentarse ante nosotros. Lo hizo como quien no quiere la cosa, de una forma tan natural que ya en ese momento nos llegó directa al corazón. Sin quererlo había tenido lugar nuestra primera cita.

Después de ese día hubo varios encuentros casuales, en los que poco a poco se fue afianzando lo que sentíamos por ella. Empezó a estar presente en nuestras conversaciones, soñábamos con ella y cada vez era mayor la atracción que sentíamos. Nos habíamos enamorado.

El gran paso lo dimos en Fuentes Claras, un pueblecito de Teruel, donde los paseos en bicicleta al atardecer, las largas siestas y el buen comer son el escenario perfecto para la toma de una buena decisión. Y así fue. Lo nuestro pasó de ser un simple ligue de verano a convertirse en algo más serio, algo ¿para toda la vida? Así que, sin dudarlo, la presentamos a la familia. Era la prueba de fuego. A pesar de tener claros nuestros sentimientos hacia ella, empezaron a surgir los primeros temores, ¿les gustará tanto como a nosotros? ¿nos habremos vuelto locos? Cuál fue nuestra sorpresa cuando tras presentarla, se produjeron un par de sonrisas y sonaron las primeras palabras de aprobación. Lo habíamos logrado, el primer paso estaba dado. Nos habíamos convencido a nosotros mismos, a través de esta conversación, de que íbamos por buen camino, y de que sí, era la pareja que andábamos buscando, la famosa y manida media naranja que había aparecido para complementarnos.

De todo esto ya han pasado diez meses, que se dice rápido. Fruto de esta relación ha nacido esta agencia, con un nombre ISABELYLUIS, y un objetivo, hacer algo que nos encanta, comunicar.